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Dios quiere bendecirnos más de lo que nosotros queremos ser bendecidos por él. Quiere darnos vidas de auténtica abundancia, y esto se encuentra en una comunión viva, profunda y creciente con él. Entonces, la vida cristiana se trata de hallar nuestro propósito, sentido y destino en la dependencia de Dios; no por fuerza o poder humanos, sino POR SU ESPÍRITU.

Atentamente: Ps. Principal Mario Fernández.

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PROPÓSITO y VALORES

La Biblia es nuestra autoridad.

“Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñarnos lo que es verdad y para hacernos ver lo que está mal en nuestra vida. Nos corrige cuando estamos equivocados y nos enseña a hacer lo correcto.” (2 Timoteo 3.16, NTV). Dado que la Palabra de Dios es la única autoridad verdadera y en la que podemos depender, aceptamos la Biblia como nuestro manual para vivir. Nuestra primera pregunta al enfrentar una decisión es: “¿Qué dice la Biblia al respecto?”. Practicamos la lectura bíblica diaria, el estudio bíblico y la memorización de la Biblia. La Biblia es la base para todo lo que creemos.

Autonomía de la iglesia local.
“…Cristo es la cabeza del cuerpo, que es la iglesia. El que es el principio, fue el primero en resucitar, para tener así el primer puesto en todo.” Colosenses 1:18 (VP). Cristo, y no una persona, grupo u organización religiosa, es la cabeza formal de la iglesia. Aunque reconocemos el valor de asociarnos y cooperar con otros grupos cristianos, creemos que cada iglesia local debe tener su propio gobierno e independencia de cualquier control denominacional.

Sacerdocio del creyente.
“Pero ustedes son pueblo escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las virtudes de aquel que los llamó de la oscuridad a su luz maravillosa.” 1 Pedro 2:9. La Biblia nos enseña que cada creyente está llamado al servicio cristiano a tiempo completo, sin importar su vocación. Practicamos la verdad de que cada creyente es un ministro al instar a nuestros miembros a encontrar un lugar de servicio y ministerio. Cada creyente tiene acceso directo a Dios a través de la oración y la lectura bíblica.

Diezmo.
“El diezmo de todo lo que produzco, pertenece al Señor.” Levítico 27:30. En la Iglesia Bautista en Olivos, practicamos el diezmo para el sustento del cuerpo de Cristo, la iglesia, como Dios manda. Reconocemos que dar el 10% de nuestros ingresos es el mandato bíblico para dar.

Bautismo por inmersión.
“Al ser bautizados, ustedes fueron sepultados con Cristo, y fueron también resucitados con él.” Colosenses 2:12 (VP). Practicamos el bautismo por inmersión en el agua, la manera en que Cristo fue bautizado y la manera que la Biblia manda.

Vivir guiados del Espíritu.
(Jesús dijo) “…Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer”. Juan 15:15. Creemos que la única manera posible de vivir una vida cristiana es a través del poder de Dios en nosotros. Procuramos una vida diaria dependiendo de Dios y su Espíritu para ayudarnos a hacer lo que es correcto. Filipenses 2:13; Efesios 5:18.

Decir a otros sobre Cristo.
“…Y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros”. 1 Pedro 3:15. Es la responsabilidad de cada cristiano compartir las buenas nuevas con aquellas personas con quienes Dios nos trae en contacto diariamente. El compartir personalmente acerca de Cristo e invitar amigos a la iglesia.

Somos iglesias misioneras.
“Por lo tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” Mateo 28.19 (NTV). La suprema importancia de la obra misionera mundial fluye espontáneamente a través de las páginas de la Biblia. Forma parte integral del plan de redención, por lo tanto, está asociada de manera inseparable a la persona y obra salvadora de Cristo.